Ryanair: Accionistas divididos por el nuevo plan de O'Leary

El 39,3% de accionistas se alinea contra O'Leary en una votación que deja grietas en Ryanair
La rebelión de los accionistas de Ryanair ha quedado registrada en las urnas, pero no ha sido suficiente. El 60,7% aprobó el polémico plan de incentivos para Michael O'Leary. El 39,3% votó en contra, una cifra que evidencia la fractura interna de la aerolínea irlandesa.
O'Leary, de 71 años, extiende su mandato como CEO hasta abril de 2032. Su nuevo paquete incluye una opción para comprar 10 millones de acciones a 26,70 euros cada una. Para desbloquear la prima, debe cumplirse una de dos condiciones antes del 31 de marzo de 2032: que el beneficio neto de Ryanair supere los 4.000 millones de euros, o que la cotización se mantenga por encima de 42 euros durante 28 días consecutivos.
Si se activa la segunda condición, la ganancia potencial del ejecutivo alcanzaría los 153 millones de euros. La cifra ha encendido el debate sobre la sostenibilidad de las retribuciones en el sector.
De los 100 millones de 2025 a los 153 actuales: la escalada de O'Leary
Este no es el primer megapago que recibe el CEO. En 2025 ya se embolsó unos 100 millones de euros tras cumplir los objetivos fijados en 2019. Aquella aprobación fue más ajustada: apenas el 50,5% de los votos, casi la mitad de la holgura actual.
La comparación entre ambas votaciones dibuja una trayectoria curiosa. A mayor controversia pública, mayor margen de respaldo interno. La pregunta es si los inversores disidentes mantendrán su presión cuando el plan entre en ejecución.
Ryanair, la aerolínea de la rebelión en la granja del transporte europeo
Ryanair ha construido su modelo desafiando normas del sector. Precios mínimos, aeropuertos secundarios, relación tensa con reguladores. Esa cultura de confrontación, similar a la narrativa de rebelión en la granja, define su identidad corporativa.
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La tensión actual entre consejo e inversores reproduce esa dinámica. O'Leary se ha erigido en figura indiscutible, pero el 39,3% en contra marca un techo de legitimidad. El riesgo reputacional crece cuando casi cuatro de cada diez accionistas rechazan la política de retribución.
Marzo de 2032: la fecha límite que vigilarán los fondos
El reloj corre hasta el 31 de marzo de 2032. Los fondos de inversión y las socimis con exposición a Ryanair seguirán de cerca dos métricas: el beneficio neto trimestral y la cotización bursátil. La primera condición exige superar los 4.000 millones; la segunda, mantener 42 euros durante cuatro semanas seguidas.
La incertidumbre macroeconómica europea complica ambos escenarios. ¿Seguirán los accionistas apoyando a O'Leary si los beneficios se estancan y el plan no se activa? La rebelión del 39,3% podría reavivarse en futuras juntas si los plazos se acortan sin resultados.
Información publicada originalmente por Preferente.