Rumbo: Ajusta el número de recortes laborales por giro a la IA

Rumbo, la agencia de viajes propiedad de Lastminute, ha rebajado en 20 el número de despidos previstos en su ERE. Ahora son 143 los empleados afectados, frente a los 163 iniciales. El pulso sigue abierto: sindicatos e empresa no acercan posturas en indemnizaciones ni en la protección del personal que permanece en plantilla, según ha publicado Hosteltur.
La compañía justifica la reorganización como un paso hacia un modelo de negocio basado en inteligencia artificial. Los sindicatos cuestionan que la tecnología esté lo suficientemente madura como para asumir las funciones de los trabajadores despedidos. Temen que la carga de trabajo recaiga sobre quienes queden, con una herramienta que aún está en desarrollo.
143 despidos: el recorte que Rumbo no logra justificar ante los sindicatos
La negociación del ERE de Rumbo arrancó con una cifra de 163 empleados afectados. Tras la presión sindical, la empresa ha cedido 20 plazas. Los representantes de los trabajadores buscan reducir aún más el impacto.
El desacuerdo principal gira en torno a la cuantía de las indemnizaciones. Los sindicatos reclaman 38 días por año trabajado, con un tope de 24 mensualidades. Rumbo se mantiene en 33 días por año, con idéntico límite de 24 pagas. La diferencia de cinco días por año puede suponer miles de euros en un sector donde la antigüedad media del personal es elevada.
La empresa ha añadido una oferta accesoria: 15 días de excedencia pagada y cotizada dentro del período de preaviso. Los sindicatos la han recibido como insuficiente para compensar la brecha en las indemnizaciones.
Randstad seis meses: el plan de recolocación que los sindicatos rechazan
Rumbo ha propuesto un plan de recolocación voluntario gestionado por Randstad con una duración de seis meses. Los sindicatos lo han descartado. Solicitan que el período se extienda a 12 meses, el doble de lo ofrecido.
La discrepancia en el outplacement refleja dos visiones del mismo problema. Para Rumbo, se trata de un complemento formal que cumple con los requisitos legales. Para los sindicatos, la mitad de tiempo no permite una transición efectiva en un mercado laboral donde el perfil de agente de viajes tradicional sufre una erosión acelerada por la digitalización.
La tensión se acentúa en otro frente: la cláusula de protección para el personal restante. Los sindicatos exigen una salvaguarda ante un nuevo ERE en los próximos 16 meses. Rumbo se ha negado. Alega "volatilidad del mercado" para no comprometerse con un período de estabilidad que, en la práctica, condicionaría cualquier reestructuración posterior.
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"La IA está en pañales": el argumento sindical que cuestiona el fondo del ERE
Los sindicatos sostienen que el ERE de Rumbo no responde a causas económicas objetivas. Su tesis es que la empresa utiliza la reorganización como cobertura para una reducción de plantilla que la tecnología aún no puede justificar.
El núcleo de la disputa es la madurez de la inteligencia artificial que Rumbo promete desplegar. Los sindicatos describen la herramienta como "incipiente", no operativa al cien por cien. Despiden ahora a personal que, en su opinión, seguirá siendo necesario hasta que la IA demuestre capacidad real de sustitución.
El escenario plantea una paradoja habitual en la hostelería y el turismo: la promesa de automatización se adelanta a la realidad técnica. Hoteles, touroperadores y agencias anuncian proyectos de digitalización que luego requieren años de ajuste. Entretanto, el coste humano de la transición recae sobre empleados con perfiles difíciles de recolocar.
16 meses de pulso: la cláusula de protección que Rumbo se niega a firmar
La negativa de Rumbo a aceptar una cláusula de protección de 16 meses deja en tierra firme a los trabajadores que sobrevivan al ERE. Sin esa garantía, cualquier nueva reestructuración podría activarse sin las salvaguardas negociadas en esta ronda.
El argumento de "volatilidad del mercado" que esgrime la empresa no es nuevo. Lastminute Group, su matriz cotizada en el SIX suizo, ha mostrado en sus últimos informes trimestrales una cautela pronunciada ante la desaceleración del consumo europeo. La incertidumbre macroeconómica le permite mantener flexibilidad operativa, pero también debilita su posición para reclamar urgencia en la implementación de la IA.
La mesa de negociación sigue abierta. Los sindicatos mantienen su ofensiva en dos frentes: reducir la cifra de 143 afectados y elevar las condiciones de salida. Rumbo, por su parte, necesita cerrar el expediente para presentar a sus accionistas una estructura más ligera antes del cierre del ejercicio.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos empleados despedirá finalmente Rumbo con el ERE?
De momento son 143 los afectados, tras una primera reducción de 20 personas respecto a los 163 iniciales. Los sindicatos negocian para rebajar aún más la cifra.
¿Qué diferencia hay entre la indemnización que pide el sindicato y la que ofrece Rumbo?
Los sindicatos reclaman 38 días por año trabajado; Rumbo ofrece 33. Ambas propuestas comparten el tope de 24 mensualidades. La diferencia de cinco días puede suponer varios miles de euros según la antigüedad.
¿Por qué rechazan los sindicatos el plan de recolocación de seis meses?
Consideran que seis meses gestionados por Randstad son insuficientes para recolocar perfiles de agente de viajes en un mercado laboral transformado por la digitalización. Exigen el doble: 12 meses de acompañamiento.