Airbnb: Ecologistas piden prohibir el modelo en Baleares

Baleares, en el punto de mira: ecologistas exigen la prohibición total del modelo Airbnb
La presión sobre el alquiler turístico en Baleares ha escalado a un nivel sin precedentes. Dos organizaciones de defensa territorial han exigido a las autoridades autonómicas e insulares la prohibición absoluta del modelo Airbnb y el cese de tova nueva construcción en suelo rústico. La propuesta busca revertir la tendencia que ha multiplicado por más de dos las viviendas destinadas al turismo en los últimos ocho años.
El colectivo ecologista GOB y la plataforma Terraferida han presentado un paquete de medidas dirigido al Govern balear y al Consell de Mallorca. Su objetivo es claro: devolver al mercado residencial convencional miles de inmuebles que operan actualmente como alquileres de corta duración, y frenar la especulación urbanística que acompaña al boom turístico.
De 68.000 a 160.000 anuncios: la expansión del alquiler turístico en ocho años
Los números que manejan las organizaciones son contundentes. Las listas de Airbnb en la región han pasado de 68.000 a 160.000 en el periodo comprendido entre 2017 y 2025. Este crecimiento del 135% ha coincidido con una crisis habitacional que ha expulsado a residentes locales del mercado de alquiler tradicional.
El desequilibrio entre oferta turística y residencial no es exclusivo de Baleares, pero la magnitud del fenómeno en las islas resulta particularmente aguda. La concentración de viviendas en plataformas digitales ha comprimido el parque disponible para contratos anuales y ha presionado al alza los precios del alquiler en zonas previamente asequibles.
Ante esta situación, GOB y Terraferida han estructurado su petición en tres ejes fundamentales:
- Prohibición total de alquileres turísticos: eliminación de todas las modalidades de arrendamiento vacacional, no solo la regulación parcial que existe actualmente. La medida busca que miles de propiedades retornen al mercado residencial convencional.
- Declaración de zona tensionada: catalogación de toda Mallorca como zona de mercado residencial tensionado, figura que permite la aplicación de mecanismes de control de precios y limitación de nuevas autorizaciones turísticas.
- Moratoria constructiva: prohibición de edificación residencial en suelo rústico y paralización inmediata de nuevas piscinas, uno de los elementos más identificados con el modelo de explotación turística intensiva.
Responsabilidades directas: Prohens y Galmés, en la diana de las ecologistas
Antonina Siquier, vicepresidenta de GOB, ha sido explícita al señalar los nombres de quienes considera responsables de actuar. La dirigente ha dirigido su exigencia directamente a Marga Prohens, presidenta del ejecutivo autonómico, y a Llorenç Galmés, presidente del Consell de Mallorca. La estrategia de nombrar públicamente a ambos mandatarios busca romper el discurso institucional sobre la imposibilidad de actuar frente a la presión del sector turístico.
La elección de estos dos interlocutores no es casual. El Govern balear ostenta las competencias en materia de vivienda y turismo de la comunidad autónoma, mientras que el Consell de Mallorca gestiona el planeamiento territorial de la isla más poblada del archipiélago. La coordinación entre ambas administraciones resulta indispensable para cualquier reforma efectiva.
La postura de Siquier contrasta con la tendencia de las administraciones a delegar la responsabilidad en otros niveles de gobierno o en la Unión Europea. Las organizaciones reclaman que las herramientas legislativas existen y que lo que falta es la voluntad política para aplicarlas.
El contexto: de la regulación a la prohibición, un giro en el debate
Baleares fue pionera en España en la regulación del alquiler turístico. En 2017, el Govern aprobó una normativa que restringía las viviendas de uso vacacional a zonas determinadas y exigía licencias específicas. La medida, en su momento considerada restrictiva, ha demostrado ser insuficiente ante la proliferación de plataformas digitales y las formulas de elusión que han desarrollado propietarios y operadores.
La evolución del discurso ecologista refleja esta frustración. Donde antes se pedía control, ahora se exige eliminación. El salto de la regulación a la prohibición total marca un punto de inflexión en el debate público sobre el modelo turístico de las islas.
Otras comunidades con presión turística intensa han movido ficha en paralelo. Canarias ha aprobado recientemente medidas de contención, y Cataluña mantiene un debate abierto sobre la delimitación de zonas tensionadas. Ninguna, sin embargo, ha planteado hasta ahora una prohibición absoluta del modelo plataforma.
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Para el sector hotelero, la propuesta plantea escenarios divergentes. Por un lado, la reducción de oferta alternativa podría beneficiar a establecimientos regulares con licencia turística. Por otro, una medida tan extrema podría generar inestabilidad regulatoria que afecte a la planificación de inversiones y a la captación de fondos internacionales.
¿Qué implica la declaración de "zona tensionada" para inversores y operadores?
La figura de zona de mercado residencial tensionado, prevista en la normativa estatal de vivienda, activa mecanismes que van más allá del control de alquileres. Entre ellos, la limitación de licencias de primera ocupación para usos turísticos, la prioridad de la administración en la adquisición de vivienda para parque público y la posibilidad de intervenir en precios de renovación de contratos.
La extensión de esta catalogación a toda Mallorca, y no solo a municipios concretos, supondría una rareza en el panorama español. Hasta ahora, las declaraciones de zonas tensionadas han sido parciales y han generado litigios prolongados ante los tribunales.
La moratoria en suelo rústico afectaría directamente a proyectos de desarrollo en trámite. El segmento de villas turísticas de lujo, que en los últimos años ha migrado hacia la promoción en parcelas rústicas como alternativa a la saturación urbana, vería bloqueada su principal vía de crecimiento. Fondos de inversión hotelera y socimis con exposición al segmento de villas gestionadas deberían reevaluar sus posiciones.
Calendario incierto: sin respuesta oficial a la vista
El Govern balear no ha emitido respuesta formal a las exigencias presentadas. El silencio institucional se produce en un momento de especial vulnerabilidad política, con el ejecutivo de Prohens dependiente de acuerdos puntuales en el parlamento autonómico que dificultan cualquier reforma de calado.
Las organizaciones han señalado que mantendrán la presión mediante acciones de movilización y, si es necesario, vías judiciales. Terraferida tiene antecedentes de recurso de actuaciones urbanísticas que considera lesivas, mientras que GOB acumula décadas de intervención en la planificación territorial de las islas.
El próximo hito relevante será la presentación de los presupuestos autonómicos para 2027, prevista para el último trimestre del año. La inclusión o exclusión de partidas destinadas a la conversión de uso turístico a residencial servirá de termómetro sobre la viabilidad real de las propuestas ecologistas.
¿Asumirán Prohens y Galmés el coste político de enfrentarse a los intereses consolidados del alquiler digital, o buscarán fórmulas de transición que mitiguen el impacto sin resolver la tensión estructural? La respuesta definirá el rumbo del modelo turístico balear para la próxima década.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre la regulación actual y la prohibición total que exigen GOB y Terraferida?
La normativa vigente desde 2017 permite alquileres turísticos con licencia en zonas determinadas. Las organizaciones piden eliminar cualquier modalidad de arrendamiento vacacional, devolviendo todas las viviendas al mercado residencial convencional sin excepciones de ubicación o tipología.
¿Qué efectos tendría la declaración de toda Mallorca como zona tensionada?
Activaría mecanismes de control de precios en renovaciones de contrato, prioridad de la administración para adquisición de vivienda y limitación de nuevas licencias de primera ocupación para uso turístico en toda la isla, no solo en municipios concretos.
¿Qué proyectos se verían afectados por la moratoria de piscinas y edificación en suelo rústico?
La medida paralizaría promociones de villas turísticas de lujo en parcelas rústicas, segmento en el que han invertido fondos y socimis como alternativa a la densificación urbana. Los proyectos en trámite quedarían bloqueados sin posibilidad de licencia.
Información publicada originalmente por Preferente.com.