Prestwick: avería técnica provoca retrasos aéreos en Reino Unido

La disrupción aérea vuelve a golpear Reino Unido con retrasos en vuelos del norte de Inglaterra y Escocia, esta vez por una avería técnica en el centro de control de tráfico aéreo de Prestwick. El incidente, ocurrido este lunes, ha generado demoras en salidas desde aeropuertos escoceses y en vuelos con destino al norte, mientras que las instalaciones al sur de Manchester no sufrieron afectación.
Prestwick, epicentro de una nueva alerta operativa
NATS, el proveedor nacional de servicios de navegación aérea, confirmó el fallo y pidió disculpas a los pasajeros. La organización recomendó consultar directamente con las aerolíneas el estado de los vuelos afectados.
La compañía fue tajante al descartar cualquier relación con la crisis de principios de septiembre. Aquel episodio, provocado por un fallo en el sistema de procesamiento de vuelos, canceló más de 2.000 operaciones en toda la geografía británica entre el 8 y el 9 de septiembre.
El fantasma de septiembre: 2.000 cancelaciones y presión política
La anterior disrupción castigó con especial dureza a Heathrow, el aeropuerto con mayor tráfico del país, además de Gatwick, Manchester, Birmingham y Edinburgh. Los efectos colaterales se extendieron por toda Europa.
Ryanair exigió entonces la dimisión del CEO de NATS, Martin Rolfe. El gobierno británico ordenó una investigación exhaustiva y una revisión independiente por parte de la autoridad de aviación civil para determinar responsabilidades de gestión.
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NATS sostuvo que el espacio aéreo permaneció abierto y que la seguridad nunca estuvo en riesgo, aunque la recuperación operativa fue lenta por la necesidad de reprogramar tripulaciones y aeronaves.
¿Qué controla el centro de Prestwick?
La instalación de Prestwick gestiona el tráfico aéreo sobre Escocia y parte del norte de Inglaterra, una zona que incluye rutas transatlánticas y conexiones hacia los hubs europeos. Su relevancia estratégica explica por qué un fallo localizado genera efectos en cadena.
El sector turístico británico, que depende en buena medida de la conectividad aérea para la temporada de otoño, vigila ahora si NATS logra contener la recurrencia de estos incidentes. La pregunta que plantea el lunes al sector es directa: ¿resiste la infraestructura de navegación aérea del Reino Unido una segunda crisis reputacional antes de que concluya la investigación de septiembre?
Información publicada originalmente por Hosteltur.
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