Booking.com: Cientos de turistas sufren estafa en Madrid

Cientos de turistas que reservaron un apartamento en Madrid a través de Booking.com han sido víctimas de una estafa al descubrir que el alojamiento no existía. El anuncio falso, ubicado en el número 19 de la calle Menéndez Pelayo, en el distrito de Retiro, cobraba entre 90 y 180 euros por noche. La plataforma ya ha retirado el listado y culpa del fraude a un hackeo de uno de sus colaboradores.
Menéndez Pelayo 19: 700 reseñas y un 7.7 de nota para un piso que no existe
El anuncio fraudulento presentaba una apariencia totalmente legítima: una valoración de 7.7 puntos y más de 700 comentarios de supuestos huéspedes. Viajeros de varias nacionalidades llegaron hasta el edificio residencial solo para comprobar que allí no operaba ningún alojamiento turístico, pese a haber abonado la reserva por adelantado.
Booking.com mantiene que sus sistemas centrales no fueron comprometidos y atribuye el incidente a un ataque contra uno de sus colaboradores externos. No obstante, la compañía no ha aclarado si los responsables accedieron a los datos personales de los clientes afectados.
La eurodiputada Laura Ballarín lleva el caso a Bruselas
El incidente ha saltado al ámbito europeo. La eurodiputada socialista Laura Ballarín prepara una pregunta escrita a la Comisión Europea para determinar si Booking.com incumplió sus obligaciones de prevención de fraude y control de anunciantes bajo la Digital Services Act. La respuesta de Bruselas podría abrir la puerta a un expediente formal.
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Booking.com refuerza la seguridad mientras atiende a los afectados
La compañía afirma que trabaja para asistir a los clientes perjudicados y reconoce que las plataformas de reservas son objetivo frecuente de ciberdelincuentes. Asegura haber reforzado sus medidas de seguridad para reducir el impacto de futuros ataques, aunque no ha detallado el número exacto de afectados ni el importe total estafado.
La pelota queda ahora en el tejado de la Comisión Europea, que deberá pronunciarse sobre la pregunta de Ballarín en las próximas semanas. Para el hotelero y el gestor de alojamientos, el caso es un recordatorio incómodo: la verificación de anuncios en las OTA ya no es solo un problema de reputación, sino un riesgo regulatorio con consecuencias económicas.
Información publicada originalmente por Preferente.